jugo de limón

lunes, 23 de junio de 2014

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a la Tere
a Tony









dejenme que les cuente
no suelo hablar de estas cosas
pero
no se me ocurre nada mejor 
para estrellar la noche

parece que va a llover
pienso 
mirando el cielo
desde el patio

extraño fumar hasta quedar
con la voz
ronca
y los pulmones
echando talco
extraño bajar el tabaco con vino
y las noches estrelladas

pienso que dejé el tabaco hace un tiempo largo
que no me imagino volviendo a intentarlo
y que me emborracho
cada vez más rápido

era muy divertido, claro

pero me gusta estar sobria de todo
y jugar a la casa
adentro de la casa
a cocinar fideos duros
y merendar turrón de crayones

es una dieta complicada
pero ella insiste
con su plato violeta

nosotras tenemos nuestros códigos
nos miramos por atrás de nuestros flequillos
y no podemos dejar de nadar
en nuestras piletas verdes

alguien me preguntó el otro dia
si ella tenia mis ojos
o si era sólo su impresion

ojalá viera yo de esa manera

con una sola mirada
haría llover las estrellas
que hicieron hundir un transatlántico
completo
el día que ella llegó. 




















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el malo & el loco

jueves, 19 de junio de 2014

.






























una de las habitaciones tenía
un sillón
cómodo y escalofriante
de esos en los que sólo pueden pasar 
cosas extrañas o sobrenaturales

estaba justo al lado de una ventana
él llegaba y se sentaba en silencio
con la luz de la noche sobre la cara
a veces creo que llevaba un bastón
un sombrero
y unos zapatos enormes, que él mismo odiaba

a mi me encantaban
porque le dibujaban piernas de funebrero
me miraba
desde el sillón
con los ojos finitos
- casi una línea brillosa -
acariciando el mango del bastón
me ordenaba
con la mirada
que me saque la ropa
después, claro, yo ya no le interesaba
y cerraba los ojos
echándose hacia atrás

yo me desesperaba
trataba de sacarme a tirones
las medias
la bombacha
las pecas de mi espalda
la cicatriz de mi rodilla

hasta que él 
sentado en ese lugar
se desdoblaba

dos cuerpos

y mientras se acariciaba las manos, sentado
al mismo tiempo se paraba
iba hasta donde estaba yo
como un animal
silencioso

nunca se lo dije 
pero tiene pecas
lunares
una constelacion en los hombros
y yo
en la oscuridad
no podía dejar de mirar
todo en él

me fascinaba

quería saber
como es que sabía entrar en mi
y qué miraban sus ojos de musgo 

acercaba toda su constelación
a mi boca

mientras él, todavía sentado
me miraba
encantado de escuchar
como me quejaba
pidiéndole
un poco más.













































*
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